Mostrando entradas con la etiqueta Khaleesi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Khaleesi. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de marzo de 2016

Capítulo duodécimo: "Figuras femeninas, balance del año 2015 y unas pocas recomendaciones para estos apocalípticos tiempos que nos han tocado vivir (sufrir)"

No hay nada mejor que un dibujo para arrancar esta primera entrada del blog de 2016. Se trata de un retrato de una estupenda cantautora de origen iraní de bello e impronunciable nombre, me fascinó la bufanda con la que se cubre el rostro, he intentado captar la texturas de los paños, espero haberlo conseguido...
Naturalmente se trata de una mancha a carboncillo, yo los llamo dibujos ya que están realizados sobre papel y técnica seca, pero en realidad están más cerca de la pintura, de hecho su concepción y acabado son totalmente pictóricos. Carboncillo sobre papel Ingres de 50x70cm, resueltos en las fases que suelo explicar en este blog, no las voy a desarrollar esta vez para no hacerme demasiado repetitivo:


Añado otra imagen femenina, esta vez se trata de unas medidas superiores 100x70, me interesaba dejar la figura, de ropajes oscuros, recortada sobre el fondo blanco en un formato muy horizontal, no sé, ¿Qué os parece?


Y por último:


Este retrato creo que hace buena pareja con el de la actriz Emilia Clarke caracterizada de la popular Khaleesi de "Juego de Sangre", perdón... de Tronos:

           

Sigamos ahora con algunas recomendaciones cinéfilas:
Balance del año 2015, felizmente finiquitado, espero que no vuelva, aunque, tristemente, en demasiadas ocasiones nuestros deseos no se hacen realidad... Pero hablemos de lo que realmente importa: el arte y el cine, claro.
Reparto de galardones a lo mejor del año 2015 (puede que la fecha de realización de las pelis premiadas no se corresponda con el año en cuestión):

Mejor película:
 EL premio a la mejor película y al mejor director del año recaen, con mucho margen de diferencia, en "Mad Max: Fury Road" y en el (como pone en el cartel de la peli) "Visionario" George Miller, que a sus setenta años nos ha regalado una fascinante aventura audiovisual libre de complejos y afectaciones, cine de evasión puro, directo a los sentidos... hacía años que no experimentaba una sensación tan sensorial y excitante en una sala de cine, invadidas siempre por anodinos productos de acción torpemente realizados. Además de presentar un personaje tan jugoso como "Imperator Furiosa", sorry Max, pero te ha levantado la peli, Bravo Mr Miller!

Mejor película de animación:
"la oveja Shaun, la película", otra filigrana de los estudios Aardman, superior a la propuesta de este año de Pixar, ya de por sí brillante. No se ha sabido valorar que bajo sus, en apariencia, sencillas imágenes, hay un implacable y creativo sentido del ritmo y palnificación cinematográfica, que llena de energía y chispa sus extraordinarios gags; cine, en definitiva, de primera categoría. Desde este humilde blog proclamo a la oveja Shaun como el Buster Keaton del reino animal (animado). Simplemente genial.

Mejor película de terror:
Para la sombría y melancólica "It Follows", una obra llena de sensibilidad, elegantes y turbadores movimientos de cámara y sentido del espacio escénico. Un atmosférico film  dirigido por David Robert Mitchell que ha ido acaparando premios en todos los festivales especializados donde se ha presentado. La peli de estilo reposado y clásico bebe mucho del John Carpenter de "La noche de Halloween" y está protagonizado por Maika Monroe, actriz de hierática y sensual pose muy al estilo Hitchcock. Actriz que también aparece en la menor pero muy divertida "The Guest" de Adam Wingard un thriller en la línea de "La sombra de una duda" con pinceladas de Sci-Fi, muy recomendable.

Mejor comedia (dramática):
Para "Educando a Rita" de Lewis Gilbert, 1983, protagonizada por dos grandes de la actuación como  Michael Caine y Julie Walters, el maduro y hastiado profesor de literatura y su peculiar y aventajada alumna. Es una deliciosa comedia sobre la superación de las pequeñas y no tan pequeñas rutinas y frustraciones diarias a través del amor, o más bien, del amor a la literatura y al conocimiento en general. Bella historia de amor sobre personajes pertenecientes a dos mundos completamente opuestos, pero al mismo tiempo inevitablemente complementarios. Estupendo y divertido trabajo de Julie Walters, es imprescindible disfrutarla en V.O. Yo lo hago todos los años, es de esas películas que te alegran la vida un poco, éste también lo haré.

Mejor drama:
"The Visitor" escrita y dirigida por Tom McCarthy, 2007. Es la mejor película dramática que he visto este pasado año, y aunque data del 2007, su temática, el drama de la inmigración, está, por desgracia, de plena actualidad. Un profesor universitario, aburrido del anodino mundo académico y de su rutinaria vida en general, conoce por casualidad a un músico sirio que, engañado, ha ocupado su apartamento de Nueva York. A partir de ahí entablan una peculiar relación de amistad que llevará al profesor (un extraordinario Richard Jenkins) a conocer y enamorarse de la música de raíces étnicas y a enriquecer su vida con nuevos matices y sabores que hasta entonces le eran completamente ajenos. Hermosa película que te hace, aunque sólo sea por unos minutos, reconciliarte con el género humano. Mención especial para la actriz que hace de madre del músico inmigrante.

Mejor película de estantería de Videoclub:
En una de las más bajas y escondidas estantería de cualquier videoclub de barrio hubiéramos podido encontrar en entrañable y polvorienta cinta VHS sin rebobinar, al lado de otras cintas de igual catadura, tipo "Empire" o incluso "Cannon films", la apocalíptica "Turbo Kid" una mezcla entre los "Bicivoladores", "Los guerreros del Sol" y "Mad Max", rodada con muy modestos medios pero con toneladas de energía, nostalgia socarrona (sitúan su peculiar y apocalíptico futuro en 1996) y sentido del humor, algo que por desgracia no abunda mucho en el cine, y en la vida en general. La peli no es gran cosa pero invita a la simpatía y contagia el entusiasmo con el que está realizada. Desmadrados efectos gore, buenos e implicados intérpretes, el veterano Michael Ironside de villano de la función y, mención especial, para una convenientemente sobreactuada Laurence Leboeuf que interpreta a la androide Apple, robot de cabeza intercambiable, programada para entablar relación amistad con cualquier individuo que pueda conocer, uno de los hallazgos de la peli. Cuenta además con una estupenda banda sonora de música electrónica del grupo canadiense Le Matos, una mezcla entre Tangerine Dream y Daft Punk.

Mejor Banda sonora original:
Para la score de la peli "The Visitor" compuesto por Jan A.P. Kaczmarek (músico oscarizado por la hermosa partitura de "Descubriendo Nunca jamás"). Una bella e intimista banda sonora de sencillas melodías tocadas por una pequeña orquesta con protagonismo absoluto para el piano. Una composición sugerente y cálida como la propia película. La banda ha sido editada por el sello Varèse Sarabande.
Y aunque no es una banda sonora en sentido estricto, voy a recomendar el disco "John Carpenter's Lost Themes" editado por Sacred Bones Records. Ya que últimamente no dirige cine, por lo menos podemos disfrutar de su peculiar sonido y asociarlo a alguna peli imaginaria...

Una vez terminada mi peculiar y muy subjetiva tanda de premios, llego a la conclusión de que en este blog se respira mucho, demasiado cine... Pues ahí va un poco más!!!:
Espero que reconozcáis al actor y la peli que represento en esta pequeña ilustración pintada con Gouache:

                            



                            



Y de postre unos cuadritos de fragmentos de mi ciudad pintados al óleo sobre tabla de 22x27cm, ya volveré al tema del óleo, me apetece mostrar un poco de esta técnica, tengo en mente varios proyectos que me gustaría compartir con vosotros, ya veremos, esta disciplina es más compleja de lo que parece:



Este cuadro es parte de la fachada barroca del palacio de Guevara de Lorca y aún está por acabar, le faltan por concretar algunos elementos. Volveré a él en próximos capítulos.




lunes, 23 de noviembre de 2015

Capítulo noveno: "Ikiru: Vivir" o el hombre terminal.

Cuando pensamos en el cine de Akira Kurosawa, nos vienen a la memoria imágenes épicas de sus famosas películas de samuráis y olvidamos que también es el director de no pocas joyas de corte más intimista y social, revelándose como un agudo observador y narrador de la sociedad nipona de su época. Son historias satíricas o reflexiones críticas de una sociedad, un mundo, que aunque lejano del nuestro, no parece tan diferente; podemos observar pues nuestros mismos defectos occidentales, puede que también las mismas virtudes, es por esto que muchos críticos consideran a Kurosawa como el director japonés más occidental (no sólo por la puesta en escena de sus películas, sino también por el trasfondo humano de historias).
 Pues bien, una de esas reflexiones o cuento moral, como me gusta a mí llamarlo, es "Ikiru", "Vivir" en la versión castellana. He mencionado su influencia occidental, esta historia me recuerda mucho a Charles Dickens en su "Canción de Navidad", recupera el mismo tono de sátira social y narra igualmente una bella historia de redención. Desde aquí se la recomiendo a todos los públicos con sensibilidad. Es también puro "Kurosawa", me refiero a la utilización de un montaje dinámico, sentido del espacio escénico, retrato de unos suburbios para nada turísticos ni complacientes, y por supuesto, la interacción dramática de los efectos atmosféricos en la historia, en este caso la nieve (excelente y poética escena la del columpio, justamente mítica). Ahora que pienso, los efectos atmosféricos siempre han estado muy presentes en el cine nipón (aparte de la radioactividad de Godzilla claro), en especial en el cine de animación, ahí están (todas) las pelis del estudio Ghibli de Hayao Miyazaki, o las exquisitas películas de Mokoto Shinkai con "El Jardín de las Palabras" a la cabeza... bellísima en lo plástico, la recomiendo sin reservas.

Hoy toca retratar al triste y gris funcionario Watanabe de Vivir (1952) que en la peli lo encarna un extraordinario Takashi Shimura (realmente llega a emocionar con su composición), reputado actor de impactante expresividad que trabajó con los grandes del cine japonés, además de Kurosawa, aunque yo lo recuerdo más de algunas películas de Godzilla, en especial "Japón bajo el terror del monstruo" y "Mothra".


He escogido para realizar el retrato la técnica de mancha a carboncillo que se ajusta muy bien a las imágenes en blanco y negro de la película. Una mancha a carboncillo está a medio camino de la pintura y el dibujo. Hay que difuminar intentando crear una rica variedad de texturas y gamas de grises, procurando no dejar líneas ni contornos.
Para ello selecciono un buen soporte, un pliego de papel Guarro Ingres de 50x70cm. Montamos la cartulina sobre una superficie lisa y dura. un Ingres se puede trabajar por los dos lados, pero si lo que queremos es sacar el mayor partido a la técnica, es mejor colocarlo por la cara en la que se pueda leer la marca de agua al derecho.
Se realiza una primera valoración tonal, siempre usando un carboncillo "limado" con un papel de lija para quitarle las asperezas que puedan rayar el papel, que es muy frágil, se daña o mancha con mucha facilidad. Hay que trabajar con cuidado.


Yo utilizo un tramado de líneas muy suaves con un carboncillo mediano. Intento encajar la figura a través de manchas de color, no de líneas de contorno. Mancho las zonas más oscuras, (es mejor ir de menos intensidad a más), chaqueta, cabellos, corbata, e intento no tocar las zonas más iluminadas. Si oscurezco por error estas zonas o me paso de tono, después es muy difícil borrarlas. A continuación difumino con una esponja (también se puede utilizar un paño, un difumino convenientemente tratado o incluso las manos), de manera suave, para no dañar la superficie del papel.


Repito la operación hasta conseguir el tono buscado, el resultado será muy difuso, poco a poco iremos concretando las formas, para ello hay que sacar las luces o tonos más claros y modelar los volúmenes intentando crear gran variedad de tonos de grises, sin olvidarnos de trabajar la materia de modo que consigamos texturas interesantes. Lo bonito del carboncillo es que se puede conseguir una rica y pictórica textura final mezclando el difuminado con paños o esponja y la creación de volúmenes borrando el carboncillo aplicado con el dorso de los dedos o las manos, la textura resultante es fabulosa si se hace con limpieza.



Al limpiar o borrar con los dedos o paños el exceso de carbón debemos dibujar la forma que nos interese resaltar, nunca debemos aplicar goma de borrar sobre las zonas manchadas (se puede hacer al final del proceso en zonas puntuales) ya que mancha el papel. Cuando el papel, que es muy esponjoso, ya no admita más carbón y no hayamos conseguido el tono de negro que buscamos, se puede realizar un ligero fijado intermedio e insistir después con más carbón, (importante no usar laca Nelly).



Un trabajo a carboncillo se puede llevar a un nivel de detalle aún mayor del que yo he dotado a mi dibujo. Para ello, tras un fijado que consolide los tonos conseguidos, deberíamos pulir los detalles utilizando lápices carbón de distinta dureza (que yo no he usado), con los que se puede conseguir un nivel de precisión mayor. Aunque yo soy partidario de no sobrecargar de detalles y datos excesivos el trabajo, puede resultar algo duro o frío, es mejor que resulte atmosférico y pictórico, por ello es mejor trabajar zonas clave y dejar otras de descanso visual...


Watanabe
logró redimirse al final de su existencia, cuando supo con certeza que su final estaba cerca. Su vida hasta entonces había sido gris e insulsa, jamás había ayudado a nadie, refugiado tras un muro de hipocresía y toneladas burocracia inútil, era un paria, un ser sin alma...
Pero un día, un parque lo cambió todo. Una fría noche de invierno, caen pequeños copos, un bonito columpio está brillando bajo la nieve, es hora ya de disfrutar de la vida.

Y en próximas entregas más carboncillo, más cine, que me encanta...



Khaleesi y Roy Batty ya habían aparecido en alguna ocasión por este blog, me deben gustar mucho para sacarlos tanto... En cualquier caso también me gusta dibujar con carboncillo, hay que mancharse un poco, pero merece la pena. En próximos capítulos hablaré de los difuminos, ya sabéis que no se deben utilizar como salen de la tienda, es decir, más duros que una piedra...