jueves, 4 de mayo de 2017

Capítulo decimoctavo: "Composiciones con frutas y flores y algunos dibujos cinematográficos más"

 
   Hoy voy a mostrar el proceso de "construcción" de dos bodegones que he pintado recientemente, uno sobre papel y otro sobre tabla, realizados con técnicas diferentes: gouache con toques de pastel y un óleo sobre tabla. Se trata de unas sencillas composiciones con frutas, claveles y objetos diversos, (la pajarita amarilla aparece en muchos de mis cuadros, me gusta integrarla, es una manía que tengo).
   El aspecto final de los cuadros es el siguiente:


"Pajarita y mandarinas sobre la mesa". Gouache y pastel sobre papel.


"Claveles con limón". Óleo sobre tabla.


   Empezaré por el bodegón de la pajarita y las mandarinas.
   Lo he realizado sobre una cartulina levemente verjurada y de color gris azulado claro, de 70x50cm de tamaño. He empezado a pintar con gouache como se puede apreciar en la siguiente fotografía, intentando sintetizar lo mejor posible los planos de color, aplicando la pintura de manera más diluida y suelta para captar la esencia de la composición y su impronta lumínica. He dejado más indefinidas las formas de las manzanas del fondo, dando protagonismo a la copa con el paño, situada en el centro compositivo, y a la forma de las mandarinas. Intento dejar zonas libres de color para que el tono de base del papel interactúe. Al trabajar en vertical sobre caballete es inevitable que se escapen algunos "goterones" resbalando por el soporte, se pueden eliminar con facilidad con un trapo limpio (si se actúa con rapidez antes de que sequen) o, como en mi caso, dejarlos. Creo que aportan fuerza y expresividad al conjunto, siempre que no se abuse (pueden resultar demasiado efectistas):



   A continuación pinto con pastel sobre el color anterior una vez completamente seco (el gouache tarda poco en secar). Utilizo lápices y barras, esta técnica se puede aplicar casi sobre cualquier superficie, siempre que tenga algo de textura o agarre. Lo he aplicado directamente pero también con difumino, que me permite concretar con mayor facilidad las formas que me interesa destacar. Utilizo negro para el fondo, blanco y crema para la caja de pañuelos y el paño de la copa, además, el pastel una vez aplicado se puede diluir con agua, siempre con cuidado, para que no se ensucie el color, ni el tono de base preexistente. Voy dando forma al papel arrugado, a la servilleta blanca y a la cuchara, que en realidad está pintada con gouache, al igual que la cinta de papel adhesivo y su sombra proyectada de la parte inferior:




   La pajarita amarilla y las tijeras están pintadas con pastel con leves toques de gouache. Para mí es importante no perfilar demasiado la forma o contorno de los objetos para que no queden excesivamente recortados y se integren armoniosamente en el conjunto de la obra. De esta manera dejo zonas más trabajadas y otras menos, más insinuadas, que contribuyen a recrear atmosféricamente la obra:





   La siguiente composición la he realizado con óleo sobre tabla montada en bastidor de 40x40cm aproximadamente. El soporte está previamente preparado con varias capas de Gesso sintético, por las dos caras. He comenzado a pintar con óleo directamente, muy diluido con medio, de esta manera me puedo permitir trabajar más rápido y resumir tonalmente con planos amplios de color, la atmósfera de la composición, que como en el anterior trabajo, es un modelo natural sujeto constantemente a cambios y fluctuaciones lumínicas. Es por ello importante encajar y plantear tonalmente con rapidez la obra. Me muevo en una gama muy controlada de color: grises con algo de ocre y carmín, a excepción de los amarillos, verdes y bermellones de las frutas. Utilizo pinceles planos de pelo de cerda y pinceles pequeños redondos de pelo sintético para los detalles ( detalles de los pétalos y tallos de los claveles). Intento mantener un equilibrio entre zonas trabajadas de manera más suelta y otras más acabadas, con más detalle:





Es fundamental, en las primeras sesiones, captar de manera suelta, dando importancia a la pincelada y al gesto, la impresión tonal del modelo, para posteriormente ir trabajando y concretando elementos sobre esa gama tonal.

   Hay en la composición dos elementos de cristal transparente, para definirlos utilizo la misma entonación que en el fondo, es decir, tonos gris claro manchados con algo de ocre, amarillo de Nápoles o carmín, estos tonos tienen que participar también del color de la mandarina y limón próximos para que queden integrados en la obra con eficacia. Los reflejos del cristal y los brillos los dejamos para el final. Son muy curiosos e interesantes de pintar los efectos de la refracción de los tallos en el vaso y botella, ya que suelen cambiar constantemente y de sesión a sesión raramente son iguales. Con los pétalos de los claveles pasa algo parecido, para perfilarlos utilizo pinceles más finos.
    He de decir que esta vez no he respetado los tiempos de secado, con lo cual he repintado algunas zonas con la capa inferior todavía fresca, para conseguir un mejor resultado, he utilizado medio (como siempre), pero he cargado más cantidad de materia, después he trabajado aplicando algunos toques con la espátula, se consiguen efectos interesantes, por ejemplo, las sombras siempre deben estar menos cargadas de materia que las luces, se puede raspar  con las espátula dichas zonas.
   Como se puede apreciar en la imágenes he integrado una cinta adhesiva de papel (que normalmente utilizo para las reservas) en el cuadro, me gustaba su efecto final, puede que sea algo caprichoso...
  


   Poco a poco voy dando forma a los detalles, los contornos, las hojas del limón, los pétalos del clavel y los brillos del vaso y la botella. Para que el efecto del brillo sea más eficaz, repaso la superficie un poco con la espátula, alisándola y empastando después los brillos. Es interesante el contraste que se produce entre las zonas más acabadas del primer término y el fondo más suelto:




   Hay que trabajar rápido, con el calor los claveles se marchitan rápidamente. Yo los he guardado en el frigorífico de sesión a sesión para que duren un poco más. Puede que le haya dedicado cuatro sesiones de un par de horas a este cuadro:







   Ahora presento el retrato del siniestro oficial científico Ash de la mítica película de 1979 "Alien", de Ridley Scott, interpretado por el excelente Ian Holm. Actor británico de larguísima trayectoria pero muy popular entre las nuevas generaciones por su rol de Bilbo Bolsón, el "Hobbit", en las sagas de "El Señor de los Anillos" de Peter Jackson. Antes había trabajado para Terry Gilliam en las estupendas "Los Héroes del tiempo", en el papel de un acomplejado e histérico Napoleón y en "Brazil", dando vida al jefe del infortunado protagonista, un chupatintas gritón y sin escrúpulos. También ha participado en un par de películas de David Cronenberg, la inenarrable "Almuerzo desnudo" o "Existenz", además ha encarnado al mismísimo Jack "El destripador" en la adaptación del cómic de Alan Moore "Desde el infierno" de 2001.
   Y qué añadir de la extraordinaria "Alien", subtitulada aquí "El octavo pasajero". Aún hoy insuperada, mil veces imitada en numerosos engendros y desde luego, mucho mejor, de largo, que sus secuelas, precuelas o lo que sea, destacando por muy irregulares la tercera y cuarta entregas y los horripilantes cócteles de monstruos "Aliens Vs Depredador". Mejor resulta la interesante "Prometheus", se nota la mano de un director que sabe crear atmósferas, además de un increíble diseño de producción, otra cosa son ya las numerosas lagunas en su trama y su precipitado final, esperemos que, por lo menos, mantenga el tipo con la inminente "Alien, Covenant".
  
   Se trata, como siempre, de un retrato realizado con carboncillo y algunos toques de lápiz pastel sobre papel Ingres de 70x50 cm. El proceso es similar a los anteriores trabajos:












   A continuación muestro el proceso de otro dibujo a carboncillo, esta vez con un tratamiento mucho más suelto y expresivo en el uso del gesto y la línea para definir formas y ritmos. Se trata de un dibujo más espontáneo, me interesaba por su retorcida pose que recuerda  al famoso "Esclavo" de Miguel Ángel, en realidad se trata de una instantánea del cantante y actor ocasional Iggy Pop en una de sus frenéticas actuaciones. Un artista de fibrosa anatomía que es siempre muy agradecida de dibujar. He utilizado para difuminar, las manos y dedos, esponja y unos difuminos.
   Carboncillo sobre papel Ingres 70x50: 








Por último, un poco de música... cinematográfica

   Hoy voy a recomendar una sensacional banda sonora, se trata de la partitura compuesta por Nino Rota para la versión de "Romeo y Julieta" que dirigió en 1968 el italiano Franco Zeffirelli.
   Nino Rota fue uno de los creadores más sensibles y exquisitos de la música cinematográfica, famoso por sus aportaciones musicales al cine de Federico Fellini ("Amarcord", "La dolce vita") , trabajó también con otros grandes del cine italiano como, además del citado Zeffirelli, Luchino Visconti ("Rocco y sus hermanos"). Suyas son también las extraordinarias bandas de los dos primeros "Padrinos" de Coppola, y sus famosísimos temas principales, que todo el mundo es capaz de recordar.
    "Romeo y Julieta" fue una de sus más destacadas composiciones para el cine, además de una excelente adaptación del texto de Shakespeare. Su música es muy evocadora y rica en matices e instrumentación, su tratamiento es de inspiración renacentista, utilizando instrumentos de la época, pero transciende el periodo creando unos bellísimos temas para cada uno de los protagonistas y un extraordinario "Love theme", que justamente forma parte ya de las músicas más bellas de la historia del cine. Destaca además la canción "What is a youth" interpretada por Glen Weston. Existe un compacto editado por "Silva Screen Records" con diecinueve cortes y un total de algo más de 50 minutos:



   Aquí os dejo una estupenda Suite:

                                            









domingo, 23 de abril de 2017

Capítulo decimoséptimo: "Submarine y el proceso de algunos dibujos más de personajes que me gustan"

   "Submarine" es una pequeña película británica que se estrenó en 2010, recibiendo muy buenas críticas. Yo la descubrí hace poco y me pareció muy interesante. Está dirigida por el, también actor, Richard Ayoade (creo que aparece en esa tontería con Ben Stiller, "Los amos del barrio"). Narra las aventuras y también desventuras de un colegial adolescente en busca de su primer amor y, cómo no, su inevitable irrupción en el mundo de los adultos. Nada nuevo por o tanto bajo el sol, pero lo que realmente destaca de esta historia es su tono melancólico: el lírico retrato del mundo adolescente de los protagonistas, potenciado por una excenlente fotografía, bañada casi siempre de tonos otoñales y doradas puestas de sol, que contrasta con la socarrona visión, caricaturesca, que dibuja el director del mundo de los adultos ( a través del retrato de los padres, una pareja en crisis y sobre todo, de la extraña pareja de vecinos, que es lo menos logrado de la película). Un mundo a la vez histérico y absurdo, del que pretende escapar, evadirse, el taciturno protagonista. De entre los actores destaca la genial pareja de actores que interpretan a los jóvenes colegiales y amantes protagonistas, una visión muy influenciada por el cine de Wes Anderson en general, tiene algo de su cine en la composición de los encuadres y en la caracterización de los personajes, siempre en el límite de lo excéntrico...
Una película recomendable, sin duda. Atención a las estupendas canciones de su banda sonora.

   Aquí presento el retrato a carboncillo de la actriz Yasmin Paige caracterizada como Jordana, la insondable novia del soñador protagonista:

Se trata de un díptico, dos pliegos de papel Ingres de 50x70cm montados sobre un cartón. Se crea un espacio escenográfico interesante. 



   Se trata de un dibujo con tratamiento de mancha tonal, realizado con carboncillo sobre dos pliegos de papel Ingres de 70x50cm cada uno.
Al principio lo iba realizar, como siempre, sobre un pliego de 50x70cm, una imagen en plano medio como vengo dibujando últimamente, pero al dar tanta relevancia al volumen de los ropajes y aumentar el volumen general de la composición, me faltaba espacio por el margen izquierdo, así que decidí ampliarlo con otro pliego, en vez de reducir la imagen. La composición resultante me parece interesante, aunque no sea realmente premeditada en realidad.

   El proceso de dibujo es el mismo de mis anteriores trabajos, he dado importancia a la textura de la ropa de la chica (me encanta dibujar los pliegues de la ropa), los pliegues y gradaciones tonales, siempre trabajando desde dentro de la figura hacia fuera. el trabajo de detalle y acabados finales lo realizo con varios fijados (suaves) intermedios. Sobre este dibujo no he aplicado lápices de carbón (prensado), que son mucho más grasos que el carboncillo normal. Sí tiene algunos toques de lápiz pastel blanco o gris claro, para dar realce a algunas zonas.
   Los negros intensos de las sombras del interior del abrigo y el cabello, los he logrado, como he señalado antes, con varios fijados intermedios ligeros.

   Ahora presento el proceso paso a paso, en total puede que le haya dedicado unas cuatro o cinco sesiones de tres horas cada una, más o menos:






 
 
 
   Un proceso similar he seguido para realizar este retrato de la actriz francesa Marion Cotillard, he aplicado al final unos ligeros toques de lápiz pastel blanco y gris, y he dibujado alguna línea para potenciar algún contorno, por ejemplo, en el codo y brazo flexionado, algunos cabellos despeinados los he trazado con lápiz pastel gris:
 
 
 
 
   Quien siga este blog ya sabrá de mi entusiasmo por la película de 1978 "La invasión de los ultracuerpos" de Philip Kaufman, ahora felizmente editada en formato Blu ray por Divisa, con estupenda calidad de imagen y audio en castellano y original. Película sugerente y atmosférica, está plagada de excelentes momentos de extrañeza, suspense y angustia. Posee, además, uno de los finales más terroríficos y desoladores que he visto, por lo menos, de los años setenta y ochenta. No desmerece en absoluto del extraordinario clásico de Don Siegel. Después llegarían otras dos versiones más del relato de Jack Finney, la interesante "Secuestradores de cuerpos" de Abel Ferrara de 1993, y la desastrosa "Invasión"  2007 con Nicole Kidman.
   La versión de 1978 está interpretada por estupendos actores: Donald Sutherland, Brooke Adams, Leonard Nimoy, Jeff Goldblum, todos con un rostro más que interesante y con personalidad, después de retratar a Sutherland y Nimoy, le llega el turno a Jeff Goldblum. Actor famosísimo posteriormente por su participación en varios y populares "blockbusters", también ha aparecido en cintas que me gustan mucho como la delirante y divertida "Las chicas de la Tierra son fáciles" de Julien Temple, la turbia "El sueño del mono loco" de Fernando Trueba, "Las aventuras de Buckaroo Banzai" de W.D. Richter o "La mosca" de Cronenberg, película con la que alcanzaría definitivamente fama mundial:
 
 
 Para su retrato he utilizado un pliego de papel Ingres de 100x70cm, lo he realizado con la técnica de mancha de carboncillo, difuminando líneas y aplicando ligeros fijados intermedios. Para este dibujo he recurrido a lápices carbón para la definición de algunas partes o para lograr zonas de una oscuridad más profunda (los lápices utilizados son HB). Para aplicarlos hay que fijar la superficie previamente para conservar el tono anterior, aunque al difuminar siempre baja un poco en intensidad. He procurado reducir su uso a zonas concretas, difuminando después con un difumino previamente preparado, es decir, suave, para que no raye ni ensucie la superficie al frotar. El resultado se puede apreciar en el cabello y rostro, es más fácil definir contornos o perfiles, en los pliegues de las mangas de la gabardina y las arrugas del pantalón.
   A continuación muestro el proceso paso a paso. Como siempre, prefiero difuminar el carboncillo con una esponja y después voy sacando las luces con un trapo, paño limpio o un difumino para las partes que requieren una mayor precisión.
 


 
 
 


 

 
 
 
 

 
 
A continuación otro retrato del actor con la misma técnica de mezclar carboncillo y lápiz carbón (mucho más graso):
 
He sombreado con lápiz carbón en la superficie del cabello, el lado izquierdo del rostro y los ojos, se consigue un color negro más profundo. Para sacar las luces o zonas tonales más iluminadas, he aplicado suavemente una goma de borrar MILÁN, cortada en bisel con un cúter (nariz, pómulo, cuello). Para el brillo de los ojos, dos puntitos de lápiz pastel blanco, algunos trazos en el cabello también.
 
 
 
                                      Un poco de música, por favor:
 
      A continuación os voy a recomendar un par de bandas sonoras, que me gustan mucho, de dos de las mejores películas que se han estrenado últimamente: "La llegada" y "Kubo y las dos cuerdas mágicas":
 
 
 
   La banda de "La llegada", "Arrival" está compuesta por Johann Johannsson y la ha editado en un escueto digipack, el sello "Deutche Grammophon", ahí es nada!. La música es árida y difícil, pero muy sugerente. En una primera escucha, desligada de las imágenes, puede resultar un tanto dura, desoladora. El compositor aplica sonoridades atonales, como primitivas, experimentales, destinadas a crear en la película sensaciones de misterio, extrañeza, recrea la angustia y claustrofobia que experimenta la protagonista, y al mismo tiempo, el espectador con ella. En sucesivas escuchas (el compacto, tiene una duración estándar de cuarenta minutos) nos damos cuenta de que en realidad es más dulce, con temas melódicos para representar la relación de la protagonista con su hija. En cualquier caso, una interensantísima Score alejada de los sonidos prefabricados y golpes de efecto que abundan, por desgracia, en el cine actual.
 
   "Kubo y las dos cuerdas mágicas", "Kubo and the two strings" es una emocionante partitura compuesta por Dario Marianelli, para una de las mejores películas de animación del pasado año. Espectacular, con momentos pletóricos de acción pero también con momentos más melódicos, llama la atención el uso de instrumentos exóticos orientales, en especial de las cuerdas. Maravillosa banda, de estilo clásico, que nos reconcilia con la últimamente maltrecha composición musical para cine. Vigorosa y poética a un tiempo, la recomiendo totalmente, al igual que la película de LAIKA, una de las mejores productoras de cine de animación actuales. Mezcla de manera virtuosa y espectacular, una sofisticada animación tradicional "stop-motion" con las más avanzadas técnicas digitales, una delicia...
 
   Os dejo con un tema musical del siempre grandioso y añorado Miklós Rózsa, un tema de la estupenda película de espionaje de 1979, "El ojo de la aguja" dirigida por Richard Marquand, protagonizada por Donald Sutherland y Kate Nelligan y basada en una novela de Ken Follett, el tema es "Prelude" (2:11), la música que suena durante los títulos de crédito de la película, magnífico:
 
 
 
y próximamente:
 
Un personaje familiar para todos los admiradores de la película "Alien", tan o más siniestro que el propio "bicho", dibujo a carboncillo inacabado:
 
Carboncillo sobre papel, 50x70cm, en proceso.
 
Y un par de bodegones con diferentes técnicas:
 
Pastel y gouache sobre papel. 70x50cm.
 
 
Óleo sobre tabla, 40x40cm aproximadamente.
 

jueves, 29 de diciembre de 2016

Capítulo decimosexto: "Ilustración de Navidad y algunas otras reflexiones para fin de año"

   Hoy, en fechas tan señaladas, voy a presentar el desarrollo paso a paso de una ilustración de corte navideño que, muy amablemente, los responsables de la revista mensual lorquina "La Placeta", www.laplacetadelorca.es  me invitaron a realizar para la portada del mes de Diciembre 2016. Es un proyecto que me ha ilusionado mucho y sin duda, ha sido un placer realizarlo, desde este humilde blog agradezco su deferencia y espero que os guste:


   Antes de nada, dibujo un boceto más o menos detallado de lo que quiero realizar. Utilizo sanguina y carboncillo sobre un papel Ingres normal. El contraste entre el carbón y la barra de sanguina quedan bien, procuro que el fondo no sea uniforme y tenga algo de textura:

Me interesa realizar un retrato. Para ello utilizo un papel Ingres de 35x25 cm aproximadamente. Trabajo con carbón y sanguina difuminadas suavemente con el dorso de la mano, goma de borrar y un difumino. He utilizado también unos toques de lápiz pastel blanco para el gorro y los cabellos. La textura del fondo la realizo con un frotado de carboncillo sobre el dibujo colocado sobre una superficie rugosa (el gotelé de la pared sirve estupendamente). 


   He pensado que lo más indicado para este caso era realizar un dibujo o composición a color, para que fuera lo más vistoso y luminoso posible. Como soporte he utilizado, como en otras ocasiones, una cartulina BASIK de 70x50 cm que he imprimado por las dos caras con varias capas de GESSO sintético Talens. La cartulina tiene una textura lisa y bastante gramaje, al imprimarla con GESSO quedará muy satinada y nada absorbente. De esta manera podré aplicar técnicas grasas sin problema. Mi intención es realizar un dibujo coloreado, es decir, primero diseñaré el motivo con una técnica seca de dibujo y después de manera lo más diluida posible, aplicaré color.
   Trabajaré primeramente con una barra de sanguina y lo terminaré con toques muy diluidos (o acuarelados) de pintura al óleo.
   Aunque la superficie que ha resultado es muy satinada siempre queda algo de textura, bien sean los surcos del pincel con el que aplico la imprimación o la textura algo rugosa de las fibras del papel, para realizar el dibujo con barra de sanguina. Utilizo para componer el diseño líneas, pero también mancha para definir un poco las zonas en sombra y el claroscuro de la figura. Difumino con un trapo o/y un difumino:



   Una vez planteado el encaje, procedo a "mancharlo" con esencia de trementina, extendiendo el color con cuidado con varios pinceles planos y redondos de pelo de cerda, de tal manera que el resultado quede lo más pictórico posible, pero sin perder el encaje. Puedo utilizar un trapo para aclarar o difuminar los excesos de materia o trementina. La barra de sepia diluida con esencia de trementina da un color rojizo muy atractivo, pero mediatiza mucho la composición, tendré que matizarlo con otros colores. Para ello utilizaré óleo diluido con medio. Como siempre el medio que utilizo se compone de una parte de medio Talens de secado rápido y tres de esencia de trementina rectificada, nada de aguarrás, que sirve exclusivamente para limpiar el material:



A la hora de aplicar el color procuro que sea lo más transparente posible, dejando en buena medida que el fondo blanco del soporte interactúe y aporte luminosidad a los colores y a la composición. De manera similar a la acuarela, es importante no repintar en exceso y empastar lo menos posible.


   Para colorear el fondo he utilizado un azul verdoso que haga contraste con los tonos rojizos del rostro y el cabello de la chica que han resultado de trabajar con la barra de sanguina. Me interesa que el fondo no quede uniforme, así que trabajaré un poco el gesto. Si no me gusta como ha quedado alguna zona, puedo limpiarla con un trapo sin problemas.
   Para  los ribetes algodonosos del gorro (navideño) de la chica he procurado mantener el blanco del soporte "limpiando" la zona con un pincel impregnado en medio (sin color) y después he secado cuidadosamente con un trapo al tratarse de un soporte no absorbente. El resultado imita la textura esponjosa del algodón. Este tipo de efectos se pueden realizar también en otras zonas, siempre y cuando resulten espontáneos y enriquezcan plásticamente el conjunto de la obra:









 






   Finalmente, he empastado algunas zonas puntuales: un poco en el peto azul ultramar del vestido, los brillitos blancos de la cinta del paquete, alguna zona del cabello para destacar más el rostro y un par de puntitos blancos sobre las pupilas realizados con un fino pincel de acuarela.


    "ALGUNAS RECOMENDACIONES CINÉFILAS: ESPECIAL NAVIDAD"

   Para empezar, acaba de salir al mercado una estupenda edición en Blu-Ray de "La Historia Interminable" del alemán Wolfgang Petersen en una edición ampliada y meticulosamente restaurada (toma nota George Lucas), que recomiendo a todas aquellas personas que la vieron por primera vez, ya hace muchos años, en el cine y quieran rememorar (un poco) su infancia. Si dejamos aparte el libro de Michael Ende, (parece ser que a su autor no le gustó nada) la película es un maravilloso cuento, que en esencia, guarda el espíritu y el tono de la novela, lleno de sentido de la maravilla y del espectáculo (ochentero). Brillan las estupendas maquetas utilizadas, magníficos "matte paintings", trucajes ópticos exquisitamente anticuados, muñecos animatrónicos de irregular diseño, destaca el entrañable dragón de inspiración oriental Fújur. Las nubes que daban forma a la amenazante "Nada",impactantes, todo un hallazgo visual, realizadas vertiendo espesa pintura en un tanque de agua...
En fin, todo un festival audiovisual, para quien quiera apreciarlo. La peli, en su montaje restaurado, añade pequeñas escenas de tránsito y detalles (alrededor de diez minutos) que enriquecen y no alteran el montaje estrenado en cines. Se elimina la famosa canción de los créditos y toda la música compuesta por Giorgio Moroder para la versión internacional, quedando exclusivamente la estupenda banda sonora creada por Klaus Doldinger. Tiene estupendos momentos de cine, Petersen es un buen director, como ha demostrado en "El submarino" o "En la línea de fuego". Yo me quedo con las escenas finales de la Emperatriz Infantil, en especial, con el bello primer plano de la Emperatriz, en el que, rompiendo la cuarta pared y dirigiéndose entre lágrimas a cámara, al público ( o a Bastian), ruega por un poco de magia en nuestras vidas, de imaginación, para que los cuentos, los sueños, "Fantasía" no desaparezca para siempre...
   Roguemos todos, "Malos tiempos para la lírica".

   Ahora recomendaré una amena sesión doble de cine dedicada a George Lucas: "Éxito y fracaso de Lucas: Willow y Howard, un nuevo héroe o Howard: el pato".
   Por un lado, la entretenida aventura fantástica "Willow", dirigida por Ron Howard y producida con mano maestra por Lucas.  Acción bien filmada, aventuras de corte fantástico, efectos muy especiales, algunas gotas (o chorros) de Tolkien, un entrañable protagonista (un genial Warwick Davis), un bebé a bordo, un villano enmascarado al estilo Darth Vader, pero con menos carisma, una bestia que escupe fuego, una malvada Reina madrastra calcada de la de "Blancanieves" (la actriz británica Jean Marsh, que ya nos había asustado en "Oz, un mundo fantástico"), aquí repite papel. El maravilloso score de James Horner con un muy pegadizo y navideño tema principal, un héroe valiente y enamoradizo (un Val Kilmer sin sobrepeso), "morphings" predigitales, hadas no madrinas y algunos duendes cargantes... Un cóctel, sin duda, irresistible.
Yo me quedo con el genial duelo de magas del final de la peli y el triste finiquito de la Reina Mavmorda...

   La segunda peli de la sesión dedicada a George Lucas corresponde a "Howard, un nuevo héroe" dirigida en 1986 por Willard Huyck. No se le puede negar a Lucas olfato para encontrar material con posibilidades, incluso una perspicacia comprobada para adelantarse a modas y tendencias futuras. Aquí lo intentó con un personaje de cómic, un pato extraterrestre, adulto y descarado que viene a adelantarse en muchos años a la moda superheroica vertiente canalla y paródica tipo "Deadpool" o "Guardianes de la Galaxia" de Marvel, tan de moda hoy día. Puede que algunas cosas, incluidos el guión y los diálogos urdidos para el juguete que finalmente vio la luz, puedan resultar hoy (puede que también lo resultaran en su día) como poco, "chocantes": Diseño de criatura discutible, la peli recurre en la mayoría de planos a actores disfrazados con una inexpresiva máscara de pato. Con los buenos resultados que le habían dado el uso de marionetas: "El imperio contrataca" o "Dentro del laberinto". Actores poco entonados, premio para un insufrible y entrañable Tim Robbins. Estética rabiosamente ochentera, algunos dirían hortera. Canciones pop interpretadas por el grupo musical creado para la ocasión: las "Cherry Bomb", y compuestas por el  histérico de los teclados y los samples pregrabados, Thomas Dolby. Lo mismo, lo que a algunos les parecerá divertidamente retro, otros lo pueden considerar una abominación musical. Chistes malos, puede que demasiados. Criaturas imposibles: "Los Señores de las Tinieblas", creados con sofisticadas técnicas de animación stop-motion. Pero, todo hay que decirlo, es un engendro que atesora mucha diversión para el que quiera apreciarla.
   Yo me quedo con el estupendo duelo final entre "El señor de las Tinieblas", una indescriptible y caricaturizada criatura animada por el genial técnico de efectos Phil Tippett y el pato en cuestión, todo un festival pirotécnico marca de la casa de la luz y la magia...



                                                    "THE NIGHT OF THE HUNTER"

                                                                  HARRY POWELL
Aquí presento un dibujo a pastel blanco y negro realizado sobre cartulina Canson 70x50. Tiene ya unos cuantos años, creo que es del 2002. Lo he rescatado para la ocasión del baúl de los recuerdos.

   Bueno, he dejado la mejor propuesta para el final, se trata de "La noche del cazador" dirigida en 1955 por Charles Laughton. Qué puedo añadir a lo ya dicho de esta maravillosa película. Fiel y sensible adaptación de la preciosa novela escrita por Davis Grubb y guionizada por James Agee ("La reina de África"). Fue la única película que dejaron dirigir al gran Charles Laughton, su tremendo fracaso económico sumió al director en una profunda depresión y jamás volvió a ponerse detrás de las cámaras. Es, a la vez, un thriller, un cuento de hadas, una película navideña con mensaje o moraleja a lo Frank Capra, puede que sea todo eso y mucho más.
   Un inmenso Robert Mitchum interpreta al temible y autoproclamado "predicador" Harry Powell, "Temed a los falsos profetas, a los lobos con piel de cordero". Hasta los temibles lobos con piel de cordero como Harry Powell son merecedores de la compasión y lástima de un niño pequeño, "...porque los niños tienen fortaleza, saben aguantar en tiempos de falsos profetas". Genial la escena final en la que el niño huérfano, que había sufrido su implacable persecución, se estremece ante la captura del fanático criminal que encarna Mitchum. Y la famosa escena de la huida de los hermanos, cual Hansel y Gretel, en barca a través del rio en una noche fantástica, ante la atenta mirada de la misteriosa fauna que puebla sus recovecos, bajo un firmamento lleno de estrellas. Pues, lo dicho...
   Aunque es muy difícil escoger una escena en concreto de esta bella y atmosférica película, yo me quedo con el maravilloso plano general a contraluz, fotografiado con un ojo puesto en el cine silente y expresionista por el excelente Stanley Cortez, en la que la silueta de un Harry Powell a caballo que busca parsimoniosamente a sus víctimas, canta "Leaning on the everlasting arms"...




   La banda sonora es de Walter Schumann y cuenta con numerosas canciones tradicionales interpretadas por los actores. Existe un curioso CD editado por RCA que recoge parte de la banda sonora original con las maravillosas interpretaciones de las canciones a cargo de los actores y el argumento del film narrado por el propio Charles Laughton en persona, imprescindible para todos los admiradores de la película.


Vamos a dar una oportunidad a lo ochentero más chillón, ya que las Cherry Bomb no volverán jamás...